La posibilidad

Caen las escamas mientras crece el hambre.
Vuelas las plumas mientras se aviva el fuego.
Vuela con rumbo fijo mientras fue fijada por un pico.
Corre por su vida mientras le corren por, también, su vida.

Todo pendula entre dos "posiciones"; mientras nosotros intentamos mantener al péndulo agarrado, para que no se mueva, para darnos esa seguridad que tanto clamamos. Y allí salimos nosotros, volando con el péndulo, de aquí para allá, de un extremo al otro, entre emociones, pensamientos, ideas, obligaciones; entre -supuestas- moralidades y dolores, entre negaciones y mantos para cubrirlas -y que parezcan elecciones-.

Y el péndulo cuelga desde algún lugar, y es tenido por un alguien. Y digo un alguien y no un algo, porque las cosas no tiene cosas, las cosas sostienen en tanto una entidad puede sostener algo -porque es aquel quien puede soltar cuando guste-.

En ese volar entre polos nos va desgastando, y agotando. Nos lleva sin un cometido real por la vida real -Ya que la vida es, entre las ilusiones la más real de todas ellas-.

Existe la posibilidad de cambiar este modo, este esquema, estas pautas, estos patrones, estas estructuras que rigen lo que debería ser nuestra vida.
Para lograr eso, debemos cambiar el paradigma; debemos ser quien tiene el péndulo y no quien es zamarreado por él.

El cambio radica en soltar, perder, aceptar, aprender, encarnar y accionar. En tener con nuestras propias manos, nuestra propia vida. Resignificar los valores y las prioridades.

Que la paz sea la guía; y si no llegas a ella, que la calma sea tu consejera.
Que el amor sea tu nido; y si no llegas a él, que el perdón sea el camino.

Expectativa Cero


El marinero y su viaje

El barco zarpó hacia aquel infinito que se reflejaba en el horizonte, a aquel lugar al que siempre iban a estar avanzando y nunca arribando.
La tripulación estaba compuesta por gente joven, la cual siempre goza por las aventuras; y por gente adulta, quienes gozaban las aventuras porque con ellas venía la juventud y todo lo que el suspenso y misterio deparaba, cosa que la vida diaria ya había perdido.
En tanto al capitán, pues nada se podía decir de él por el solo hecho de que no era una persona conocida por nadie. No tenía conocidos, ni contactos ni mucho menos amigos. Era una persona de las que se llamaba trotamundos, aunque en su caso le quedaría mejor "mundista" -era una persona de mundo, de tierra, agua y aire-.
Su pasión no era comerciar ni conocer gente nueva. Su necesidad no era monetaria ni de poder.
Su amor era por el develar, por el conocer, por el ampliar su mente ante nuevas cosas.
El mantenía el misterio del horizonte y del infinito; de aquel más allá que nunca se llega pero siempre se lo señala. Era el quien fomentaba estas ideas, frases y conceptos en la gente por toda taberna, restaurante, plaza y calle por donde se lo viera.
Era él quien mantenía encendida la llama del conocimiento y de la lucidez; de la verdad y la aventura. Era él quien atraía a nueva gente a un viaje comercial o de descubrimiento para un tercero, quien no se atrevía a viajar.

Aquel viaje era la excusa para convocar a gente de su estirpe; era la perfecta excusa para congregar gente que tenía la voluntad para despertar su propia llama, su propia luz.
Así viaja en su vida, así viajaba en su viaje. Aquel era su tipo de viaje; el de convocar al despertar de la gente. A ver aquel "más allá" lejano y ser consciente de que nunca se llegaba, pero que en el transcurrir de ese viaje, la meta era lograrse conocer a uno mismo.

Expectativa Cero


FRASES DVI

"¿Si supiera lo que me niego saber; tengo excusa para seguir sintiéndome tan desdichado como me siento?"

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"Mejorar la pregunta no es complicar la idea. Mejorar la pregunta es evolucionar la idea.
Parecido llevan a destinos diversos."

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"Creo lo que me conviene creer con lo que estoy dispuesto a manejar."

Expectativa Cero