Ahora ...

Siguiendo los lineas invisible que estaban dibujadas para su vida, andaba sin sentido ni ganas. Andaba porque así se lo disponía aquellas lineas.
Su corazón estaba sin latido, dentro suyo. Su mente le dirigía entre obligaciones, responsabilidades y reputaciones.
El estaba rígido, sin pasión. Andaba como andan los maniquíes, quietos y llevados por algo más.

Maniquíes sin sentidos, sin latidos... sin pasión.
¿Es que somos plásticos vacíos, rígidos e insensibles?.
¿Es que la linea invisible no se asemeja con una línea de producción, aquella que siguen las máquinas transportando mercadería para guardar?.

¿Será que no soy nada de eso y que lo que soy lo dejé a la espera de mi regreso?.
¿Será que tengo un corazón para que lata, una piel para que sienta, unos ojos para que vean y una mente para que piense?.
¿Será que mis piernas caminan a mi ritmo, a propia elección y que no sigo a nadie sino que son guiados por mi?.

Y tan solo me pregunto preguntas sencillas. Que acercan respuestas sencillas.

Ahora... Accionar.

Expectativa Cero